La hiena manchada. Cazadores o cazados

La hiena manchada
La hiena manchada, un cazador nocturno

La hiena es un mamífero carnívoro de gran tamaño. El largo y musculoso cuello, las peludas orejas y las largas patas delanteras dan a la hiena el aspecto de ser el resultado de un cruce entre un perro y una jirafa. Sin embargo, este animal pertenece a la familia de los felinos.

La hiena se caracteriza por tener la cabeza y el cuello robustos, con unas mandíbulas y unos dientes premolares muy desarrollados, que están adaptados para triturar huesos con facilidad. La zona de los hombros es más alta que la de los cuartos traseros, que son más bien delgados, lo que hace que el lomo esté caído hacia atrás. Esto provoca la particular forma de correr de este animal.

La hiena manchada caza por la noche y duerme durante el día, habitando guaridas excavadas en las llanuras del este y sur de África. Una manada de hienas, persistentes y oportunistas, pueden pasar horas agotando a la presa antes de cercarla y matarla. La hiena tampoco tiene reparo en robar las presas de otros animales.

Hay tres especies de hienas: la hiena manchada, la hiena rayada y la hiena parda. La hiena manchada es la especie más conocida y estudiada. Difiere de las otras dos en que su tamaño es mayor, y en la particular dentición y estructura de los genitales de la hembra. Habita en toda África al sur del Sahara. Mide 90 cm a la altura de la cruz y tiene una longitud corporal de alrededor de 1,8 m.

Son animales ruidosos y emiten varios tipos de sonidos. Uno de ellos se inicia cuando las hienas salen en busca de alimento y consiste en un tono bajo al principio, que luego va subiendo hasta producir otro tono más agudo y penetrante. El otro tipo de sonido es la conocida ‘risa’, llamada así por su semejanza con la carcajada humana, aunque con un tono histérico. Este sonido se oye sobre todo cuando el animal ha encontrado alguna carroña o alimento y, con especial intensidad, durante la época de celo.



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