Refugio del Valle de Bujaruelo
El valle oscense de Bujaruelo

Junto al espectacular Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se halla un valle prácticamente despoblado, el de Bujaruelo. Se accede a él desde la localidad de Torla, y cuenta con cuatro valles que lo atraviesan transversalmente: Ordiso, Otal, Batanes y Sandaluelo. Bujaruelo se extiende desde del Puente de los Navarros al Collado de los Mulos, a lo largo de 20 kilómetros que nos proporcionarán imágenes de postal.

El paisaje de Bujaruelo se transforma según vamos adentrándonos en él. La mayor parte está formada por prados y canchaleras. Si enfocamos la cámara hacia el fondo de los valles de Ordiso y Otal descubriremos hayedos, y si lo hacemos hacia San Nicolás de Bujaruelo obtendremos imágenes de un frondoso bosque mixto de abetos, tejos y hayas. En otoño el paisaje es impresionante.

En el Valle de Bujaruelo tendremos la oportunidad de fotografiar algunas de las especies más amenazadas de Europa, como el oso pardo pirenaico, el desmán de los Pirineos, el urogallo, el quebrantahuesos, la perdiz nival o la nutria. Todo ellos han encontrado un inmejorable refugio en Bujaruelo.

Desde el refugio de Bujaruelo, a 1.420 metros de altura, parten varias rutas de montaña y senderismo. Se encuentra en la pradera de San Nicolás de Bujaruelo, donde no hay que dejar de fotografiar el puente románico. Nos esperan objetivos como la Tendeñera (2.853 metros), Vignemale/Comachibosa (3.298 metros) y Monte Perdido (3.355 metros).

La belleza y la riqueza natural del Valle de Bujaruelo le han hecho digno de títulos como Zona Periférica de Protección del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA) o Lugar de Interés Comunitario (LIC), además de formar parte de la Reserva de la Biosfera "Ordesa-Vignemale".



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