Diente de león. Plantas medicinales



Diente de león

Considerada durante mucho tiempo como una mala hierba por su prevalencia en campos de cultivo y en los bordes del camino, el diente de león es una planta perenne de origen europeo. En la actualidad se cultiva, además de por su propiedades medicinales, para consumo de sus hojas en ensalada. Los capullos de la flor también son comestibles, y en algunos países se consumen como encurtidos.

El diente de león es un potente depurador de la sangre y un protector de las funciones hepáticas. Es un buen coadyuvante en los tratamientos de la hepatitis y de la cirrosis. También tiene ciertas propiedades laxantes que le hacen especialmente eficaz en el tratamiento y/o prevención del estreñimiento leve. Usualmente se toman las flores y las hojas secas en infusión.

Al igual que otras plantas medicinales como la manzanilla o la cola de caballo, el diente de león es extraordinariamente diurético. Debido a ello, es parte fundamental de distintos compuestos adelgazantes. Su alto contenido en hierro hace de esta planta un complemento ideal para todas aquellas personas con tendencia a sufrir anemia.




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