Imprimir las fotos en casa

Imprimir las imágenes en casa puede parecer, a priori, la mejor opción, si tenemos una impresora de alta resolución. Las ventajas primordiales de este procedimiento son no tener que desplazarse y obtener los resultados inmediatamente. Estos dos pros son los dos únicos que encontramos en una larga lista de contras.

El papel fotográfico estándar no es barato y su precio aumenta en función a su calidad. Los cartuchos de las impresoras de inyección de tinta más habituales suelen ser bastante caros en relación al número de hojas impresas.

Impresora de inyección de tinta doméstica

Si nos hemos decidido por una impresora de calidad fotográfica el valor de los cartuchos de tinta se dispara. La suma de estos dos factores, papel y tintas, hace que el coste de la foto sea bastante elevado en comparación con los laboratorios profesionales.

Impresión casera: consejos

Si aún así nos decidimos por hacer un revelado digital casero tendremos en cuenta una serie de precauciones. No malgastar el papel con pruebas innecesarias y ajustar la imagen a los márgenes. Si la fotografía tiene mucha resolución bastará con imprimirla a calidad normal para no derrochar tinta.

Una vez terminado el proceso conviene esperar a que se seque la impresión para no dejar huellas en la imagen. Por último, no exponerlas nunca al sol ya que éste hará que la imagen se decolore debido a la poca calidad de las tintas.




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