Consejos para fotografiar paisajes

Lo más importante en la fotografía de paisajes es la creatividad. Pero también importa la técnica y el equipo. Aquí van algunos consejos y trucos sencillos para que te salgan mejor tus fotos de naturaleza.

Fotografiar paisajes no supone demasiada dificultad, pero debemos tener nuestra imaginación preparada si queremos buenos resultados y fotografías originales. Una buena imagen de un paisaje no se consigue por casualidad; es el fotógrafo, y no la cámara, quien hace fotos buenas, mediocres o malas.

Lago

No sólo el lugar es importante; también debemos cuidar al máximo el encuadre, la luz, las condiciones atmosféricas y las variaciones cromáticas. Y, a veces, caminar un poco. Los paisajes hermosos no siempre son fáciles de encontrar. También es importante saber que las mejores horas son cuando el sol está bajo: la mañana y la tarde, sobre todo, cuando amanece y cuando anochece.

Atardecer con lavanda

Se pueden hacer buenas fotos de paisajes con una cámara compacta o un móvil, e imaginación. Mucha gente aventurera prefiere o necesita ir ligera de equipaje. Pero, si podemos, una réflex con objetivo gran angular y un trípode son ideales para este tipo de fotografía. El gran angular permite encuadres amplios y el trípode aporta estabilidad a la cámara, muy necesaria si se dispara con aperturas de diafragma pequeñas (para paisajes se recomienda f/11 o más).

Un paisaje singular viene dado por el contraste de los colores y la armonía de sus curvas, la convergencia de las líneas, la perfecta combinación de formas y colores, así como por la repetición rítmica de los elementos. Hay que mirar primero y encontrar elementos que puedan ser los protagonistas de la imagen. Para componer la fotografía, la regla de los tres tercios nunca falla, aunque también es bueno saltársela si se encuentran mejores opciones.

Paisaje con curvas

Las estaciones influyen poderosamente sobre un paisaje. En primavera los colores son muy brillantes, mientras que en verano la luz es muy intensa y conviene, por tanto, aprovechar las horas de la mañana, cuando el rocío intensifica los colores, o la última hora de la tarde.

En todo caso, sobre todo en verano o al mediodía, controla la luz y las sombras, porque no hacerlo te puede arruinar la mejor fotografía de un paisaje. Si el cielo es uniforme y aburrido, baja un poco la cámara para que se vea menos; si hay nubes y claros o tormenta, súbela y aprovecha para darle más dramatismo a la foto. Si el cielo está blanco y el dia bochornoso, mejor céntrate en los detalles. Disparar en formato RAW es una gran ayuda siempre, pero, en estos casos, imprescindible para editar después la foto y evitar sorpresas.

Rocío de la mañana

En otoño el paisaje adquiere tonalidades cálidas y doradas. En esta estación tan fotogénica se pueden conseguir bellisimas fotos de paisajes. Debemos tener en cuenta que en esta época los días son más cortos y la luz menos intensa, así que conviene ajustar los horarios de nuestras salidas para fotografiar la naturaleza. Los rayos de luz en estos días inciden en los objetos transversalmente, por lo que podemos jugar con los volúmenes y las texturas.

Paisaje otoñal

En invierno debemos aprovechar aún más el tiempo, ya que las horas de luz serán todavía menos. Las condiciones climáticas pueden afectar negativamente a nuestros equipos (y a nosotros) cuando salgamos a hacer fotos.

Hay un truco importante que no está relacionado con la imaginación, el arte, la técnica o el equipo fotográfico: planifica tu salida y hazla sin prisas. En serio. Es mucho mejor saber por anticipado qué te vas a encontrar y tener tiempo para analizar el entorno. Y resulta frustrante marcharse de un sitio con la sensación de no haberle sacado a ese hermoso paisaje todo el provecho que merecía.

La hiperfocal en la fotografía de paisajes

Los fotógrafos de paisajes pretenden tener toda su toma enfocada, desde el primer plano hasta el infinito. Para ello, algunos tienen en cuenta las nociones básicas para conseguir mucha profundidad de campo y otros realizan los cálculos para conocer cuál es la hiperfocal.

Fotografía con hiperfocal

Grosso modo, la hiperfocal es la distancia más cercana a la que puede enfocarse un motivo para que toda la escena que quede por detrás esté enfocada hasta el infinito. Además de esto, si disparamos teniendo en cuenta la hiperfocal, la mitad de la distancia por delante también quedará enfocada. Por ejemplo, si los cálculos para hallar la hiperfocal nos dicen que debemos colocar el objeto a 4 metros para que todo esté enfocado por detrás, debemos saber que todo lo que haya 2 metros por delante también se verá nítido y enfocado.

Diagrama de hiperfocal

La distancia hiperfocal se calcula teniendo en cuenta la distancia focal del objetivo, la apertura de diafragma que queramos utilizar y el diámetro de los círculos de confusión. Para facilitarnos el trabajo hay una herramienta online llamada DOFMaster que hace los cálculos por nosotros.

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