Foto de impalas. Cazadores o cazados

Foto de impalas
Los impalas, atletas de africa oriental

Lo primero que nos llama la atención cuando contemplamos un rebaño de impalas es su extraordinaria capacidad atlética. Toda su anatomía está diseñada para la carrera y, sobre todo, para el salto. Su cuerpo musculoso y ligero le permite desarrollar unas facultades sin parangón entre todos los antílopes africanos. En su huida, los impalas salen en todas direcciones, en medio de una gran confusión; esto provoca el desconcierto del eventual cazador y consigue que todo quede en un ataque fallido.

Es un animal de carácter gregario que se agrupa en rebaños de ochenta o cien individuos, guiados por una hembra de las de más edad que decide la dirección de la marcha. En estos rebaños, los machos tienen un papel exclusivamente de control y cohesión de la manada, preocupándose de que no quede ningún componente rezagado.

Durante la época de celo, los machos no combaten por la posesión de un territorio como lo hacen muchos de sus congéneres, sino por la propiedad del harén, que defienden de forma agresiva ante la llegada de otros pretendientes. La cría, nacida después de una gestación de entre seis y siete meses, permanece escondida durante los primeros días de vida y no se une al resto del grupo hasta que no es capaz de caminar con soltura y seguir el ritmo de la manada.

Los impalas viven en las llanuras arbustivas de Africa oriental. Son capaces de saltar hasta tres metros de altura por doce de longitud. En ocasiones forman sociedades defensivas con grupos de babuinos, aprovechándose así del respeto que los carnívoros tienen a estos primates.



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