| En Egipto, en el Valle de los Reyes, situado en la orilla occidental del Nilo, frente a Karnak y a Luxor, las excavaciones emprendidas por el científico Howard Carter y Lord Carnarvon a partir de 1906 los conducen al hallazgo de una tumba real de la XX Dinastía.
La exploración de la misma, cuyo acceso fue descubierto el 24 de noviembre de 1922 se prolongará durante los próximos 4 años y los llevará hasta la cámara sepulcral del faraón Tutankamon, quien ha reinado hacia el 1325 AJC. El descubrimiento representará uno de los mayores sucesos arqueológicos del siglo atrayendo la atencion de la prensa del mundo entero y convocando la visita de representantes de mas de un centenar de sociedades cientificas.
La tumba en su mayor parte a salvo de los saqueadores durante siglos, contiene en su antecámara gran cantidad de objetos valiosos lo que demanda varios meses para su inventario y transporte. Finalmente la cámara mortuoria es descubierta y en ella un gigantesco féretro de mas de 5 mts.de largo y casi 3 de altura recubierto en oro conteniendo sucesivos féretros que protegen el sarcófago real.
Lord Carnarvon, coleccionista de antiguedades inglés, quien ha encabezado las exploraciones arqueológicas en Egipto junto a Howard Carter, muere en abril de 1923 como consecuencia de la picadura de un insecto, lo cual dara inicio a especulaciones sobre una supuesta maldición atribuida al faraón. Siete años mas tarde habrán muerto la totalidad de los principales miembros de la expedición a excepción de Carter, aunque la mayoría por causas aparentemente naturales.
Hacia fines del siglo XX los restos de Tutankamon, hijo de Akenaton, que al momento de su muerte, hacia el año 1335 A.J.C., contaba con tan solo 19 años de edad, descansan nuevamente en el Valle de los Reyes, luego de un obligado periplo impuesto por la investigación y la curiosidad científica.
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