El retrato fotográfico

Un retrato es la imagen del rostro de una persona, un tipo muy común de fotografía entre los profesionales y los aficionados.

El retrato fotográfico existe desde los inicios de la fotografía. El daguerrotipo, por ejemplo, se popularizó a mediados del siglo XIX gracias a la demanda de retratos, que resultaban más fieles y económicos que los realizados por dibujantes y pintores. Los estudios fotográficos nacieron y prosperaron gracias a los retratos.

Retrato de hombre pensativo

A pesar de ser el tipo de fotografía más extendido, el retrato no resulta fácil, ni mucho menos. Conseguir un buen retrato es mucho más laborioso de lo que en principio pudiera parecer. Desde la fotografía para la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones, of course) hasta la publicitaria, conseguir buenos retratos marca la diferencia en el trabajo de un fotógrafo.

Cuando hacemos un retrato no sólo debemos tener en cuenta aspectos como la iluminación, la composición o el encuadre, sino que hemos de intentar reflejar la personalidad o los sentimientos de la persona retratada. Sí, hay que mostrar a la persona; pero también hay que expresar algo. Esta es la cuestión que añade dificultad a toda la técnica fotográfica que podamos dominar.

Retrato de una chica joven

Un retrato no es una simple foto. El fotógrafo no debe abordar los retratos sin tener en cuenta el carácter o el humor de la persona que tiene en frente. En caso contrario, la fotografía resultante no será más que una representación gráfica de un ser humano, válida como foto de carnet, pero nada más.

Todo buen retrato debe transmitir el estado de ánimo del sujeto en el momento del disparo y por eso es importantísimo observar a quien se retrata. Los buenos profesionales suelen cultivar tres cualidades esenciales: la empatía, la paciencia y la capacidad de observación. Incluso así, a veces encontrar el momento justo y la expresión correcta requiere algo de suerte.

Retrato de Drew Barrymore riéndose

Al fotografiar a personas es fundamental que se les vea bien. Existen diversas formas de resaltar la fisonomía del personaje en un retrato jugando con la luz, el fondo, la perspectiva y la composición.

En el caso de la luz, es importante que el sujeto tenga sombras en la cara que resalten sus facciones, que le den volumen. Si no es así, aparecerá una cara "plana" sin relieve. Una luz de relleno lateral puede ayudar en algunos casos.

Iluminación lateral en el retrato

Para sacar un retrato original y de calidad hay que tener en cuenta todos los elementos que saldrán en la foto, incluido el fondo. Lo más recomendable, en la mayoría de los casos, es restarle importancia desenfocándolo. De esta forma se resaltará al sujeto y no se desviará la atención.

En cuanto a la composición, depende de si se quiere hacer un primer plano, o no. En cualquier caso, hay que tratar de que el sujeto ocupe buena parte de la imagen y sea el protagonista de la misma.

Retrato con fondo desenfocado

Una regla básica en la composición de los retratos es la Ley de la Mirada, según la cual la persona retratada debe tener más espacio libre por delante, hacia donde mira, que por detrás. Se dice que aporta más expresividad a la fotografía de retratos aunque, en realidad, es solo una indicación a tener en cuenta. Todo buen fotógrafo sabe que las normas están para saltárselas.

El objetivo fotográfico perfecto para el retrato del rostro suele ser el que se conoce como "normal" de 50 o 35 mm, según sea la película o el sensor. Los teleobjetivos evitan las distorsiones de la perspectiva (la nariz o el mentón pronunciados) provocadas por el acercamiento excesivo de la cámara a la cara y permiten acortar la profundidad de campo para desenfocar el fondo.

Retrato en primer plano

En los primeros planos, una nitidez acentuada puede poner de relieve algunos defectos de la piel del modelo. Para suavizar la imagen se puede colocar un filtro difusor que aporta a la fotografía un aire romántico, permitiendo disimular las imperfecciones del rostro. O, en fotografía digital, hacer retoques a posteriori con programas específicos para ordenador; aunque, eso sí, con cuidado, o podría imprimir un carácter bastante artificial al retrato fotográfico.

Descubre más:
La iluminación en fotografía
Videotutoriales para retocar los retratos
El Daguerrotipo, diccionario de fotografía



Búsqueda personalizada

Inicio