El Tapir. Cazadores o cazados



El Tapir

Si observamos al tapir tendremos la sensación de que es un animal perteneciente a épocas pasadas y no estaremos muy equivocados. Los tapires no han modificado sustancialmente su aspecto desde hace cientos de miles de años cuando habitaban en Europa, Asia y Norteamérica.

Los tapires son unos animales grandes que pueden llegar a pesar más de doscientos cincuenta kilos y, en contra de lo que parece indicar su apariencia rechoncha, demuestran una tremenda agilidad para moverse por la selva, donde no hay obstáculo que no sea capaz de superar, ya sea por tierra o por agua, pues se trata también de un magnífico nadador.

Los tapires son animales muy sedentarios, que si no se les molesta utilizan siempre las mismas sendas durante sus frecuentes desplazamientos en busca de comida. La dieta del tapir es exclusivamente vegetariana, alimentándose de toda clase de frutos, brotes y ramas. Parece ser que el periodo de celo del tapir no tiene unas fechas determinadas, puesto que las hembras se muestran receptivas la mayor parte del año. Su gestación dura entre 13 y 14 meses; los pequeños tapires nacen con una piel listada llena de motas amarillentas que les hacen prácticamente invisibles en el claroscuro de las selvas.

Los tapires son los perisodáctilos más antiguos que existen. Su corta trompa puede ser utilizada para coger hojas y frutos utilizándola a modo de pinza.




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